Casos extremos
Cynthia Sommer, una mujer estadounidense de 33 años y con cuatro hijos, envenenó a su marido para cobrar su seguro de vida y así poder hacerse un aumento de pecho, para comenzar una vida nueva llena de fiestas y lujuria.
El marido murió supuestamente por un ataque cardíaco, pero los policías empezaron a sospechar el comportamiento de la viuda, que se hizo la operación estética y comenzó a frecuentar fiestas y a llevar una vida un tanto "desorganizada". Ante esto, decidieron investigar y al exhumar el cadaver de el fallecido marido, encontraron varios órganos que contenían componentes de arsénico.
La jóven ha sido juzgada y la condena puede llegar a la cadena perpetua.
Con noticias como ésta, se puede llegar a entender que haya personas a las que les asuste el matrimonio, ¿no?
Virginia Urieta