Paula Sarmiento.

Ocurrió en Ténesis (EEUU), o más bien, sobre los cielos de Nashville(Ténesis), en cuyo aeropuerto tuvo que protagonizar un aterrizaje de emergencia un avión de la empresa American Airlines. Pasajeros del vuelo Washington-Dallas (Texas) comenzaron a asustarse por el olor a fósforo quemado que les venía. Con la alarma desatada, el equipo del avión decidió aterrizar de emergencia en el aeropuerto antes mencionado. La Administración de Seguridad en Transportes, con sus perros y sus equipos más preparados, y el FBI (¡¡!!) comenzaron la inspección del avión, equipaje y pasajeros. Los pasajeros, ahora en tierra, inseguros y con algo de miedo, se preguntaban qué ocurría y más qué podía haber ocurrido, pues el fuerte olor a fuego, a quemado, a fósforo y a algo más notado durante el vuelo era lo único que tenían claro. Ante los cuerpos de emergencia e investigación antes señalados una mujer confesó los hechos: durante la el viaje le vino un inoportuno ataque de flatulencias que intentó ocultar encendiendo unas cuantas cerillas. El hedor de estos aires fue sustituído por olor a fósforo quemado, que alertó a los pasajeros y a la tripulación. A la pobre, ahora ex-pasajera de American Airlines, se le ha comunicado una prohibición para volar con la compañía aéreadurante "tiempo indefinido".